martes, 20 de agosto de 2013

Fiestas de Nuestra Señora en Oseja de Sajambre.





Llegamos a Oseja de Sajambre el día 15 de agosto de 2013. El pueblo celebra las fiestas de Nuestra Señora.






Es temprano y apenas hay signos de actividad en la calle. Se nota que la noche de la hoguera fue larga y la gente está recuperándose de la fiesta, sobre todo los mas jóvenes.






Cuando ya son más de las doce y media nos vamos acercando a la iglesia de Oseja. A la una comienza la misa en honor de la patrona.






Se cumplen 24 años desde el año 1990 en que llegué aquí por primera vez. A estas horas del mediodía del 15 de agosto, desde entonces ,siempre he asistido a la celebración.






La gente ya espera sentada en la iglesia el comienzo de la misa de Nuestra Señora y la procesión.






Fuera también queda gente esperando la salida de la procesión alrededor de la iglesia.






Los voladores indican el comienzo de la procesión.





Aunque como este año no sonó el repique de las campanas, pues el fotógrafo no se enteró de la fiesta y casi se me escapa la procesión.






De todas formas, bien porque la gente se quedó dentro de la iglesia, o bien porque cada año hay menos, hubo una procesión menos multitudinaria que otras veces.






La virgen salió de procesión a hombros de cuatro chicas que la portearon alrededor de la iglesia.






La gente vuelve a la iglesia a la ceremonia religiosa mientras el fotógrafo termina su trabajo. 





Y toca ir a tomar algo a los bares del pueblo con mi amigo José Manuel, al que tengo que agradecer su hospitalidad. 






Pero yo me voy de Oseja de Sajambre, 24 años después, camino de la fiesta de mi infancia, de mi adolescencia, cuando todavía esperaba muchas cosas del futuro. Cuando todavía creías en algo aunque no supieras que era.





lunes, 12 de agosto de 2013

El valle de Sajambre desde La Tabla





Subimos desde Cobarcil a La Tabla y nos encontramos con un verdadero símbolo del Beyo: Venancio. Nadie como él conoce todos los recovecos de el desfiladero. Y no estaría mal que el ayuntamiento se acordara de él y le diera un homenaje. Porque al final de la gente normal no se acuerda nadie y era la forma de vida de nuestros antepasados. Pastores de Sajambre, que ya quedan muy pocos y genuinos, sólo Venancio.






Seguimos el curso del Sella a su paso por Ribota. Estamos en la parte alta del río, aquí ni pescadores de salmones ni canoas o piraguas. Estamos en el lado mas salvaje del río.






Dejamos Ribota camino de Vierdes  mientras contemplamos su iglesia en un espléndido día de verano.






Llegamos a la iglesia de Vierdes para continuar hacia el camino de la escalera.






Pico Jario nos muestra su silueta en el camino. Esa cumbre que tiene tanto de especial para mi. 






Cuando piensas que el mundo se acaba siempre nos queda una salida, nunca lo olvides y continua. Todo es relativo depende del color del cristal con que lo mires.






Pasamos el tunel y nos dirigimos hacia Xurbia entre felechos (soy asturiano y como tal, helechos me suena a chino) y ortigas que le dejan a uno las piernas relajadas.






Y estas piedras dispuestas en forma geométrica y que viven aquí en Xurbia pero todavía no les he encontrado el significado. Pero me llaman poderosamente la atención.





Continuamos ascendiendo hacia el Canto La Tabla, un impresionante mirador sobre el valle de Sajambre, entre La Sierra de Jean y Pozúa ,desde el que podemos contemplar los cinco pueblos que forman el municipio sajambriego.






Oseja de Sajambre, la capital del municipio de Sajambre.





Pio de Sajambre, quizá el pueblo mas unido del valle.






Ribota, la puerta de Los Beyos.






Vierdes ya sin población en invierno, aunque en verano tiene algo de movimiento.





Soto, la puerta de entrada a Vegabaño y al macizo occidental de Los Picos de Europa.





La Pica Ten, el símbolo del valle de Sajambre.





Pozúa, cuyo ascenso más factible se realiza desde el Puerto del Pontón.





La Sierra de Jean que cae sobre la majada del mismo nombre.





Peña Ten ya en Ponga e impresionante desde La Tabla.





Y que decir de la cordal entre el Pozalón y Niajo. Una travesía espectacular,  no excesivamente complicada y llena de sensaciones.




Desde La Tabla bajamos a Oseja de Sajambre por la senda del Arcediano.





Lo que siento es que los sajambriegos no remen todos en la misma dirección. Rencillas personales, odios eternos, intereses particulares hacen que este rincón espectacular de Los Picos de Europa se esté muriendo poco a poco. Y este lugar lo tiene todo pero creo que los sajambriegos no lo saben explotar. 

Soluciones: quizá sea demasiado tarde , pero ahí va alguna. Señalizar las rutas, limpiar los senderos, que en los negocios de hostelería sea posible que el caminante pueda comer algo a cualquier hora. Algún centro en que los visitantes puedan ver lo que hay. Quizá haga falta algún albergue donde dormir por un precio asequible. Y sobre todo una campaña para dar a conocer el valle. El que lo conoce vuelve pero si no lo hace es porque no lo tratan suficientemente bien. 

Y no critiquemos al vecino porque como dice un dicho asturiano: 

"En toes partes cuecen fabes y en mi casa a calderaes"




lunes, 5 de agosto de 2013

Camino de Vega Huerta a principios de Agosto de 2013





De Soto de Sajambre a Vega Huerta en 3 horas y 19 minutos. Distancia:10,9 Km, 1.440 metros de ascenso / 367 metros de descenso y en un día excepcional para caminar por Picos.





Este fin de semana de piraguas y controles de alcolemia nosotros vamos hacia Vega Huerta a los pies de Peña Santa de Castilla.


 

Cuando llegas al final de la canal del Perro, sientes que lo mas duro ha pasado ya, aunque te quede media hora del camino del Burro y volver.





En Vega Huerta llegamos al paraíso, aquí encontraremos agua o eso espero, si la fuente no está cubierta por la nieve.






Nada es comparable aquí arriba a encontrar una fuente de agua cristalina y fría. Es el mejor regalo. 






Vemos el refugio de Vega Huerta con la reina del macizo occidental omnipresente detrás.






El año pasado en septiembre tardabas cinco minutos en llenar la cantimplora . Este verano no creo que tengamos ese problema.





A 2000 metros todavía se está abriendo paso la Primavera, el verano aún está por llegar y será breve.





Atrás tenemos el Torrecerredo que es la cumbre más alta de Los Picos de Europa. 




Vemos a un grupo de montañeros llegando al refugio después de intentar el camino hacia los lagos que todavía cuenta con neveros que necesitan crampones y piolet. 






La cara sur de Peña Santa de Castilla se nos presenta como una pared infranqueable. Y detrás de ella tenemos la zona del Hou Santu al que podemos acceder por La Forcadona o por el Boquete.






Este es el típico paisaje de Picos. Toca pelearse con la caliza y avanzar mirando bien hacia el suelo. Un despiste y los tobillos lo notarán enseguida.






Los neveros interceptan los pasos y en algunas zonas hay que ir con precaución. Debajo no sabes a donde puedes llegar. Eso si es un sitio húmedo y oscuro no muy apetecible. 






El descenso es lo que más fastidia porque ya hace calor y las piernas se resienten al no poder pisar bien.






Ahora seguimos hacia Vegabaño por la canal del Perro, el Frade y Cuestafría.





Vamos en busca de la sombra de las hayas y de alguna fuente donde refrescarnos o bañarnos en el Dobra.






La primera vez que subí por aquí, al ver la canal, pensé no paso. Casi 10 años después y más de 30 travesías  la sensación es completamente distinta. 




Y tengo que decir que 10 años después me costó mucho menos subir. No se si es que estoy en mejor forma o tengo el ánimo más templado o quizá me tome la vida de otra manera. Pero si que aquella primera vez pensé que no llegaba. 






A Vegabaño ni te cuento las veces que subí a tomar el café de Julian. Pero esta zona de Picos me sigue enseñando algo nuevo cada vez que voy. A veces me hace sufrir pero también me hace conocer mejor mis límites. Lo mejor las veces que nos quedan por volver. Eso ya sólo lo marcará la salud y las fuerzas que a uno le queden. 






A estas alturas del camino yo solo me peleo conmigo mismo. Sólo busco disfrutar de las pequeñas cosas. Y el monte es una de ellas. Seguiremos caminando.